Formación para liderazgos sostenibles
Otro aprendizaje ha sido la importancia de sustituir las capacitaciones aisladas por procesos permanentes de formación y acompañamiento.
Desde 2014, ONU Mujeres desarrolla junto con ANDRYSAS un programa de formación para aproximadamente 100 mujeres municipalistas cada año, entre concejalas, síndicas, alcaldesas y lideresas locales. La iniciativa cuenta con una currícula especializada en liderazgo político, gestión pública, igualdad de género, comunicación política y democracia paritaria, con el apoyo de la Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo.
En 2021 se creó la Escuela Virtual de Formación Política para Mujeres Municipalistas, que amplió el acceso mediante una modalidad híbrida y fortaleció las redes de intercambio entre lideresas de distintos territorios. Paralelamente, ONU Mujeres ha acompañado procesos de fortalecimiento de capacidades con el Grupo Parlamentario de Mujeres, COMURES y ASPARLEXSAL, incluyendo apoyo a su fortalecimiento institucional y planificación estratégica.
La experiencia confirma que la sostenibilidad del liderazgo político depende tanto del desarrollo de capacidades individuales como del fortalecimiento de las organizaciones que representan a las mujeres.
La igualdad también se construye desde los territorios
Los gobiernos municipales constituyen espacios donde se definen políticas, presupuestos y servicios que afectan directamente la vida de las mujeres. Por ello, fortalecer la gobernanza local ha sido una prioridad.
Con el apoyo de la Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo, ONU Mujeres ha acompañado a municipios como San Salvador, Santa Tecla, Zaragoza, Mejicanos, Ciudad Delgado y Cuscatancingo en el desarrollo de políticas municipales de igualdad, ordenanzas, planes estratégicos, mecanismos de participación ciudadana y capacidades técnicas para incorporar el enfoque de género en la gestión pública.
Más recientemente, este trabajo ha contribuido a la formulación de planes estratégicos municipales con enfoque de igualdad en Chalatenango Norte y San Salvador Norte. La experiencia demuestra que cuando las mujeres participan activamente en la planificación local, la igualdad se traduce en políticas públicas, servicios más inclusivos y una gestión más cercana a las necesidades de la población.