Aunque las mujeres constituyen más del 50% de la población mundial, todavía se ven privadas de oportunidades de liderazgo político y recursos en todos los niveles de gobierno. La participación igualitaria de las mujeres en el proceso de toma de decisiones no es un simple requisito de la justicia o la democracia, sino un requisito previo necesario para que se tengan en cuenta sus intereses.
La participación de la mujer en la vida política enfrenta dos obstáculos. Las barreras estructurales creadas por leyes e instituciones que continúan limitando las opciones de las mujeres para votar o postularse para un cargo. La segunda, la brecha de habilidades que significa que las mujeres tienen menos probabilidades que los hombres de tener la educación, las conexiones y los recursos para ser líderes efectivos.
Algunas mujeres son muy elogiadas por lograr superar estos obstáculos, a menudo con un impacto positivo en la sociedad en su conjunto. Pero, en general, debemos seguir luchando por la igualdad de oportunidades para todos.
El Congreso por la Igualdad en Democracia y Vidas Libres de Violencia para Mujeres y Niñas, que realizó ANDRYSAS, ha sido un espacio plural que ha permitido a mujeres y líderesas en política, expresar sus opiniones y analizar la democracia paritaria en El Salvador.